Mientras el mundo entero se encuentra en plena debacle pandémica, en Turquía muchas personas están librando batallas oponiéndose a las políticas fascistas que violan los derechos y libertades fundamentales. Este país se ha tornado en una prisión donde sus rehenes están divididos entre los que permanecen en el interior de los muros y aquellos que quedan fuera de ellos pero que no se atreven a alzar su voz.
Estas luchas y resistencias tienen consecuencias irreparables como la muerte de la abogada Ebru Timtik en el día de ayer, hecho que ocurrió tras 238 días en ayuno hasta la muerte. Ebru fue condenada en marzo de 2019 a 13 años y seis meses de prisión acusada de ser presunta miembro de «organización terrorista» junto a otros 17 letrados, acumulando un total de 150 años de prisión. Ebru Timtik es la cuarta prisionera política que muere dentro de una causa contra presuntos miembros del DHKP-C (Partido Revolucionario de Liberación del Pueblo). La sentencia fue dictada tras un polémico juicio en el que la defensa denunció irregularidades judiciales como la obstrucción al acceso a pruebas concluyentes y la aceptación de testimonios contradictorios de un testigo anónimo. La compañera abogada inició la huelga de hambre el pasado 2 de enero, a la que se sumó un mes después Aytaç Ünsal con el objetivo de exigir un juicio justo. El 5 de abril declararon iniciar un ayuno de muerte.
Hace pocos días, concretamente el 14 de agosto, el Tribunal Constitucional de Turquía rechazó una solicitud de liberación de los abogados en huelga de hambre como medida de precaución, ignorando que ambos habían superado el umbral crítico de salud. La Corte alegó que no había información disponible sobre la emergencia de un peligro real para sus vidas o su integridad moral y material y rechazó la solicitud para su liberación.

Ebru Timtik y Aytaç Ünsal son abogados miembros de la Asociación «Oficina Legal del Pueblo», organización de juristas que trabaja en defensa de las personas socialmente desfavorecidas así como también de la Asociación de Juristas Progresistas (CHD), una organización que trabaja por los derechos humanos y víctima de los constantes ataques del gobierno fascista turco del AKP/MHP. Su único delito ha sido la valiente defensa de los ciudadanos más débiles en Turquía como las víctimas de torturas, ejecuciones extrajudiciales, despidos injustos, desastres en la minería y víctimas de desastres ecológicos.
Hace pocos días la Oficina Ejecutiva del HDP (Partido Democrático de los Pueblos) realizó un llamamiento internacional para exigir el excarcelamiento de los abogados. El 27 de agosto, Musa Piroglu, diputado del HDP, asistió a la vigilia por la justicia organizada por la Coordinadora por la Libertad de Defensa, frente al Hospital Bakırköy Sadi Konuk, cuyo objetivo principal fue exigir el derecho a un juicio justo de los abogados Ebru y Aytaç. Musa declaró que se encontraban en una etapa en la que quedaban horas y no días para un desenlace fatal y añadió que «la responsabilidad sobre la vida y de los abogados y presos políticos en huelga de hambre recaerá sobre aquellos que usan el tiempo como un arma en su contra». Piroglu recordó la labor por la justicia que realizaban los huelguistas como la demanda de justicia de la joven de Batman cuyo violador fue liberado, la demanda de justicia de los trabajadores de la mina en Soma, de Dardanel, cuyas condiciones laborales eran similares a las de un campo de concentración y bajo la amenaza del coronavirus, la exigencia de los trabajadores despedidos injustamente, de los pobres, de los alevíes, de los kurdos cuyas tumbas fueron saqueadas e incendiadas. «La demanda de justicia es la demanda de este país».
Hoy ha sido publicada una declaración escrita:
«Hemos conocido con gran tristeza que Ebru Timtik, una de las abogadas encarceladas y en situación de ayuno de muerte, ha fallecido. Una pérdida que como la de Helin Bölek, Ibrahim, Gökcek y Mustafa Koçak (miembros de Grup Yorum) es resultado de las políticas de muerte del gobierno del AKP. El gobierno es culpable de la muerte de Ebru Timtik, arrebatándole el derecho a la justicia y a la vida a esta joven abogada que exigía justicia a gritos. Hemos levantado nuestra voz repetidamente haciendo hincapié que la salud de los juristas se encontraba en una etapa en la que cada segundo era crítico para que sobrevivieran. Ebru, ha sido la vocera de la justicia para millones de personas. Ella no exigía privilegios, sino el derecho a un juicio justo, el que todos y cada uno de los ciudadanos debieran tener. Esta muerte que ha ocurrido ante la total indiferencia del gobierno, pasará a la historia como un testimonio ejemplar de lo que es la justicia en este país que se encuentra en estado moribundo. Hacemos un llamamiento urgente al gobierno: No vamos a tolerar más muertes, Aytaç Ünsal debe ser liberado inmediatamente, deben concederle derecho a un juicio justo y debe recibir tratamiento urgente en un hospital completamente equipado. También hacemos un llamamiento al pueblo, debemos mantener con vida a Aytaç, no debemos dejar su vida a merced del gobierno. Sentimos el dolor de perder a Ebru Timtik y extendemos nuestras condolencias a su familia, amigos, colegas y a la Oficina Jurídica del Pueblo. Prometemos que llevaremos la bandera de la justicia ondeada por Ebru Timtik con gran valor y honor. Somos totalmente conscientes de que su demanda de justicia es la demanda para toda la sociedad y seguiremos luchando juntos por la ley y la justicia».
Fuentes: Firat News, Halkin Hukuk Bürosu, Halkların Demokratik Partisi