PREPARADXS PARA MORIR POR LA VIDA

¿Es más enfermizo un cuerpo sin vida en el sistema o un cuerpo y una mente libre en una huelga de hambre? Sozdar Koçer desde Berlín, lanza esta pregunta en un comentario sobre la huelga de hambre masiva que se está llevando a cabo contra el aislamiento de Abdullah Öcalan. Como todxs hemos escuchado recientemente en las noticias, ya son miles las personas que están realizando la huelga de hambre en las cárcles turcas e incluso personas en el corazón de Europa se encuentran en huelga de hambre indefinida. Nos encontramos contabilizando los días de penuria de estxs activistas sin pensar mucho en el hecho de que el conteo no terminará. Observamos como pasa el tiempo, a medida que aumentan los días en huelga y  notamos que cuanto mayor es el número más impotentes nos volvemos en nuestra actuación y pensamiento y de repente imaginamos «y si unx de lxs huelguistas de hambre pierde la vida»… No nos atrevemos a imaginar esto, porque este tipo de resistencia radical es ajena a todxs nosotrxs en nuestra cotidianidad, nuestra comprensión y nuestras luchas. Es extraño para nosotrxs que las personas con una gran fuerza Resultado de imagen de Kemal Pirde voluntad y un fuerte espíritu de resistencia estén dispuestos a dar su vida por nuestra utopía común.

Este tipo de resistencia no es nuevo en la historia del movimiento kurdo y la sociedad kurda. Es la forma de acción más elevada y emocional de la sociedad. La decisión de iniciar una huelga de hambre se debe a una profunda convicción política. La resistencia de Leyla Güven y muchos otrxs camaradxs, despierta el espírutu de las huelgas de hambre pasadas en las cárceles de Turquía y Kurdistán, en particular la del 14 de julio de 1982 en la prisión de Amed. El espíritu de Mehmet Hayri Durmus, Ali Çiçek, Akif Yilmaz y Kemal Pir, quienes perdieron sus vidas en el ayuno hacia la muerte, muestra su amor ilimitado por la libertad. Kemal Pir describió su acción antes de su muerte de la siguiente manera: «Amamos tanto la vida que estamos dispuestos a morir por ella».

¿Qué pasa con nosotrxs? ¿Con nuestro amor a la lucha y a la vida? ¿Qué estamos dispuestos a dar por la libertad de las personas oprimidas? ¿Es suficiente un tweet o un cambio de estado en Facebook para expresar nuestra solidaridad? Sorprendentemente, me refiero al entumecimiento en que nos hemos instalado y las herramientas que hemos tomado del sistema sin pensar en lo que realmente hace a nuestro cuerpo. ¿Obtenemos los alimentos existenciales básicos del sistema como la libertad, la justicia y el libre desarrollo de la identidad de género? Además de los alimentos existenciales de la humanidad que mantienen vivo nuestro cuerpo, las personas también necesitamos valores sociales que mantengan viva nuestra alma y espíritu. Pero en la vida cotidiana nos enfrentamos a otras realidades, la abundancia de alimentos y a una distribución injusta de los alimentos en todos los rincones del mundo. ¿Y el resultado? Muertos vivientes. Las personas viven en una acumulación incontrolada, por lo que es inimaginable para ellos hacer  una huelga de hambre. ¿Por qué hacer una huelga de hambre cuando las personas se pierden en su falta de sentimientos, cuando las sociedades de masas se alimentan de la indiferencia? ¡No importa si solo existes para el estado o comienzas a vivir!.

En la modernidad capitalista absorbemos formas de pensamiento y estructuras estatales. Nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestra forma de pensar y nuestras acciones se nutren de él. El estado nos alimenta y, por lo tanto, también tiene influencia en nuestros cuerpos a través de los cuales impone sus guerras y objetivos. Para nada más necesita el estado del cuerpo humano. Estamos sometidos a esta forma de explotación moderna. Por ejemplo en la República alemana, las personas tienen que trabajar en condiciones precarias y por un salario mínimo para mantenerse vivas por los intereses del mercado global. Indiferentemente de las instituciones que lo administren, todas sirven para mantener al sistema en pie y para que las personas cumplan el objetivo dichas instituciones, en los centros de trabajo, ofertando seguros de salud, ofertas familiares de trabajo, medicamentos, etc, se centran en impulsar a los individuos a utilizar su fuerza de trabajo en interés del Estado. Son utilizadas como un medio para lograr un fin y así a las personas les da la sensación de que son importantes, de que cuidan la salud de los individuos, haciéndolas funcionales e importantes o haciéndolas parte de un mercado laboral «libre». No somos más que objetos para rellenar las grietas y vacíos del sistema capitalista. E incluso nos sentimos como enfermos, pero no lo notamos en la vida cotidiana porque no tenemos tiempo para ello.

Ahora bien, ¿qué significa en el capitalismo real hacer una huelga no comiendo? ¿Es solo eso, no comer? ¡No comer no solo significa no comer! Significa utilizar tu propia decisión de usar tu cuerpo como un arma para realizar demandas políticas. Decidir de forma activa qué le sucede al propio cuerpo y decidir poner fin a la propia vida al mismo tiempo. En ese sentido no es el sistema el que decide lo que sucede con el cuerpo y la mente, sino nuestro Yo fuerte interno e independiente.

La huelga de hambre como método para buscar un cambio y realizar demandas sociopolíticas no aparece solo en la historia de Kurdistán y Turquía, ya en el siglo XIX muchos grupos y personas en Europa utilizaban dicho método de forma habitual. Conocemos a muchos de ellos como las sufragistas en la Inglaterra de 1913, la RAF en Alemania en 1973, el Ejército Republicano de Irlanda en 1982.  Es importante mencionar a las sufragistas que hicieron huelga de hambre en la cárcel para exigir el trabajo y el sufragio de las mujeres. Muchas de ellas se unieron a la activista Emmeline Pankhurst en prisión y fueron alimentadas a la fuerza por el gobierno. Después de que tal medida causara una opinión de rechazo en el público británico, el estado reaccionó liberándolas temporalmente hasta que pudieron recuperarse de las consecuencias de la desnutrición y fueron encarceladas nuevamente. Gracias a esta valiente acción militante se logró el sufragio femenino.

Resultado de imagen de Emmeline Pankhurst
Emmeline fue una figura clave el movimiento sufragista

Tanto la resistencia de Emmeline como la de Leyla Güven, dos mujeres preparadas para superar las demandas del conjunto de las mujeres sacrificando sus vidas, se repite de nuevo hoy. Y debemos tener en cuenta también la actitud del estado que hace 106 años mostró la misma mentalidad contra Emmeline y hoy sobre Leyla. La liberación de la prisión y el desprecio del poder de acción de estas mujeres debe ser contenido, porque el estado no tiene control sobre su cuerpo y mente. Todxs lxs huelguistas de hambre muestras la misma fuerza y convicción: arriesgan sus vidas por el cambio de la situación política, convirtiéndose así en actores de su propia historia e identidad. Los huelguistas de hambre y sus familiares, necesitan empatía y compasión por su acción. Es más importante que nunca mostrar nuestra solidaridad en forma de una organización más fuerte, haciendo más publicidad e ilustrando sus acciones y demandas y no solo ver a lxs camaradas perder más y más peso y ver como empeora su salud. 

Imagen relacionada
Sufragista siendo forzada a alimentarse a través de una sonda nasal

Es necesario empezar a entender y sentir el significado real de la huelga de hambre y responder a la siguiente cuestión: «¿qué es más patológico, un cuerpo sin vida en el sistema o un cuerpo y mente viva en huelga de hambre»?. Un comentario al final: sin embargo, en vista de la decisión respetuosa de los huelguistas de hambre, también debemos ser críticos con esta forma de acción, porque es el privilegio de quienes tienen acceso a alimentos en todo momento. Una persona hambrienta que no tiene acceso a los alimentos no puede elegir esta forma de acción, y mucho menos tener la esperanza de hacer cumplir las demandas.

 

Fuente: Internationalist Commune/ ANF German by Sozdar Koçer

 

 

 

 

 

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