El nacimiento del PKK en palabras de Sankine Cansız

Al cumplirse 40 años de la fundación del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), ANF publicó extractos de una entrevista en la que Sakine Cansız, cofundadora del PKK, recuerda la atmósfera de aquellos años, los sentimientos y la esperanza.

Sakine, cofundadora del PKK, fue asesinada en París, en la Oficina de Información del Kurdistán, el 9 de enero de 2013, junto a Fidan Doğan, representante del Congreso Nacional del Kurdistán (KNK) en Francia y Leyla Şaylemez, miembro del movimiento juvenil kurdo.

El Movimiento de Liberación Kurdo, formado por un grupo de jóvenes kurdos y turcos, conocido como Apoístas (pro-Öcalan) y grupos nacionales de liberación hasta 1978, se convirtió en parte del PKK después del primer congreso, celebrado en la casa de la familia Zoğurlu, que apoyó a la organización desde su formación, en la aldea de Fis, del distrito de Lice de Diyarbakır, los días 26 y 27 de noviembre. El PKK se convirtió así en un movimiento social dirigido a millones de personas durante los 40 años transcurridos desde su primer congreso, al que asistieron 22 delegados.

Sakine Cansız relató sobre sus primeros años en la lucha kurda y su búsqueda de una vida libre. También describió detalladamente cómo conoció a los revolucionarios de Kurdistán, cómo le afectó y cómo tomó parte en las actividades revolucionarias en el territorio de Kurdistán:

En los 70 éramos jóvenes, pero los acontecimientos que sucedían por aquel entonces en el país nos impresionó mucho, como lo sucedido con Deniz Gezmiş y sus camaradas, así como el incidente de Kızıldere. Se produjo una intensa represión en Dersim, este hecho produjo una empatía social por el movimiento revolucionario y sus líderes y valientes luchadores. Fue en 1969 cuando las personas en Dersim comenzaron a plantearse algunas preguntas, cuando se denegó el permiso para la ejecución de una obra de teatro sobre Pir Sultan Abdal en la ciudad. La denegación del permiso condujo a un entorno de conflicto, donde un civil, Mehmet Kılan, resultó muerto y otras personas fueron arrestadas bajo la ley marcial. Todos estos acontecimientos crearon una percepción en general, pero aún no hubo un despertar en términos de patriotismo kurdo. En Dersim se respiraba un ambiente revolucionario y de izquierdas, así como por el izquierdismo del CHP y Karaoğlan (Ecevit). Esta concepción política también influyó en nosotros, pero principalmente influyó en el movimiento revolucionario.

En dicho período de búsquedas e impresiones revolucionarias, fue una buena coincidencia que algunos compañeros visitaran a menudo una casa cerca de la nuestra. Fuat, Mazlum y Şahin Dönmez estaban visitando a los estudiantes que vivían en esa casa. Dichas reuniones eran frecuentadas mayoritariamente por grupos de izquierda. Nos proporcionaban muchas revistas y literatura revolucionaria, sin embargo no llegaba a estar del todo satisfecha ya que había algo más que estaba buscando y deseaba encontrar. A pesar de la empatía común y el interés en los revolucionarios no me sentía del todo preparada y me negué a tomar parte en dicho movimiento. El estilo de vida de aquellas personas produjo un efecto en nosotros, incluso las personas del vecindario los describían como «gente diferente». Reflejaban seriedad en sus relaciones, en su comportamiento, hasta en su modo de vestir. Construí una relación con aquellas personas, pero siempre me mantuve fuera del círculo común. Vivía en una contradicción, por un lado con una impresión revolucionaria y por el otro con otros problemas que venían a mi mente. Ni yo ni los camaradas pudimos dar sentido a mi situación.

Un tiempo después el camarada Mazlum comentó al resto de los camaradas que se interesasen por mí ya que consideraba que podría ser una buena luchadora revolucionaria. Les dijo que estaban equivocados sobre mí. Tras aquello un camarada visitó nuestra casa y nos contó la historia de Kurdistán. Mis hermanos y yo escuchamos con suma atención y continúamos hablando sobre aquello tras su partida. Todo lo que dijo fue de suma importancia para nosostros, porque aprendí de él que éramos kurdos y veníamos del Kurdistán.

Me quedé totalmente impresionada por la ideología de este movimiento y comencé a entrar en contradicción con mi familia que nos impedía participar en el movimiento revolucionario de diferentes maneras. Cuando me dí cuenta que mi familia sería un problema para llevar más allá mi compromiso con el movimiento, me fui a Ankara en secreto. Quizá fue una debilidad no haber podido convencer a la familia y proporcionar las condiciones adecuadas para poder quedarme y unirme a la lucha allí. Sin embargo, como mujer, no pude mostrar una fuerte resistencia contra aquella presión tan enorme. Fuí desarrollando una fuerte voluntad de participar al cien por cien en el movimiento y dedicar todo a la lucha revolucionaria así que objeté las presiones e insistí en la revolución.

Sabía que algunos camaradas estudiaban en la Facultad de Ciencias Políticas en la Universidad de Ankara donde pensé que podría construir nuevas relaciones. El segundo día, fui a la facultad, donde  vi a un grupo de amigos sentados bajo las acacias. Después de un rato, noté al hermano de Kıymet, de la familia Erdoğan. Él también me vio y me reconoció, se puso de pie y se acercó a mí. A diez metros del grupo, comenzamos a hablar. Me preguntó qué hacía allí, a lo que respondí: “Estoy buscando al camarada Ali Haydar Kaytan y a otros camaradas”. Cuando dijo “Espero que no haya pasado nada malo”, le dije que había escapado de mi hogar. Se alegró de escucharlo y me felicitó, porque fue la primera vez que presenciaba algo así. Dijo que Kaytan no estaba allí y que había ido a Dersim. “Tenemos amigos aquí“, dijo mostrando al grupo sentado bajo los árboles. El líder (Abdullah Öcalan) también estaba allí, llevaba gafas.

Esta fue la primera vez que vi al líder, la segunda vez fue cuando lo vi en Esmirna. Más tarde nos reunimos cerca de la Facultad de Derecho, en el campus. El líder estaba discutiendo con algunas personas de otros grupos de izquierda. Escuchamos sus con gran atención. En ese período, nos encontramos otras muchas veces, cada una de las cuales me causó emoción, ya que estábamos prestando gran atención a cada palabra que decía, tratando de entenderlas. La primera vez que estuve con él de cerca y me uní a un debate estaba en Elazığ, en la casa de la familia Karasungurlar en Bingöl. El líder presentó argumentos, evaluaciones y preguntas sobre muchos temas.

Manteniamos este tipo de reuniones en nuestro círculo en 1975, mientras que en 1976 las relaciones se mantuvieron sobre la base de actividades de capacitación. De vez en cuando solíamos reunirnos, celebrar encuentros y actuar juntos en debates y marchas. En agosto de 1976, regresé a Ankara, pero sin tener una desconexión con el medio en Kurdistán. Entonces no me quedé en Ankara debido a las condiciones y fui a Esmirna. Después de un período de detención aquí, regresé a Ankara a principios de 1977. Con cierto grupo, realizamos actividades de capacitación antes de regresar a Kurdistán en el mismo año.

Desde el comienzo hemos mantuvimos una lucha ideológica contra la negación, el chauvinismo social y los enfoques primitivos y nacionalistas.  La lucha, que comenzó por primera vez contra todos estos factores, también fue recíproca en los debates y las relaciones en las escuelas y los barrios.

Fue después de que me liberaron de la prisión de Buca, en Esmirna, que escuché las noticias sobre la muerte de Aydın Gül y Haki Karer. Este incidente tuvo una influencia en nuestro enfoque hacia el movimiento de izquierda turco, en las áreas y ciudades metropolitanas en las que estábamos activos. Desarrollamos críticas más intensas, ya que sentimos la necesidad de dar una lucha ideológica mucho más aguda. Hablaban de un deber internacionalista y de hermandad con el pueblo kurdo, pero por el otro lado mataban a nuestros camaradas.

Abdullah Öcalan pronunció su primer discurso en Elazığ, que en ese momento fue testigo de un progreso rápido en Dev-Genç y nuestro movimiento en la ciudad. El líder vino a Elazığ, después nos dirigimos a la aldea de Birvan, en Keban. Los camaradas de ambos movimientos estaban allí, escuchando el discurso sistemático, pero tranquilo de Öcalan al presentar la cuestión kurda y las propuestas para su solución. Su discurso fue seguido por el de un miembro de Dev-Genç, que citó, sobre todo, pasajes de libros de Lenin y de revistas. Kurdistán fue en ese período considerado como la nueva colonia. Luego el líder habló una vez más, comentando sobre los temas sobre la mesa, de una manera calmada, constructiva e impresionante. Todos lo escuchaban cuidadosamente. La reunión duró hasta altas horas de la noche y terminó con una evaluación exhaustiva. El líder también desarrolló críticas contra la negación de la cuestión kurda, un análisis erróneo de su enfoque sobre Kurdistán, el régimen y el sistema en Turquía.

En poco tiempo, nuestro movimiento adquirió una intensa fuerza política, llendo más allá de un movimiento juvenil en 1975, 1976 y 1977. Al principio, nuestro movimiento tenía principalmente una influencia en el movimiento juvenil estudiantil, luego en los jóvenes calificados y militantes en las escuelas, y en todas las áreas en las que estábamos activos. Cambió el ambiente en las escuelas. Para dar una instancia, había una escuela de formación docente dominada por círculos fascistas y de la izquierda turca. En poco tiempo, los fascistas abandonaron la escuela, que luego fue testigo del desarrollo de una lucha ideológica kurda. Nuestro movimiento se enfrentaba a la negación como el obstáculo que nos impedía expresarnos y representarnos a nosotros mismos. Este obstáculo fue, por supuesto, lo que condujo a un conflicto ideológico. Fue después del asesinato del camarada Aydın Gül cuando se introdujo el uso de la violencia en nuestra agenda. Recurrir a la violencia era, de hecho, una necesidad contra este obstáculo, y fundamos nuestro movimiento en la lucha ideológica y política y la violencia revolucionaria. En realidad, la defensa fue la base necesaria de una forma de lucha.  La mayoría de los grupos primitivos y nacionalistas kurdos y de izquierda, comenzaron a desarrollar un conflicto ideológico con nosotros, mientras que, al mismo tiempo, nos atacaba la reaccionaria estructura tribal-feudal en Kurdistán. Nos estaban atacando por el hecho de que nuestro movimiento estaba conduciendo a un despertar en la sociedad y criticando el sistema y la estructura creada.

Como todos estos grupos estaban en contra de nosotros y para proteger nuestro movimiento tuvimos que enfrentar con una lucha total y efectiva.  Discutimos intensamente sobre las formas de lucha, por las cuales el líder siempre presentaba un patrón de lucha basado en la masa y la gente.

La lucha contra los círculos fascistas en Elazığ también tuvo una influencia en los grupos dentro de estos círculos, que estaban formados por kurdos organizados por el MHP (Partido del Movimiento Nacionalista). Un grupo de alrededor de 70 personas cortó sus vínculos con el círculo nacionalista, mientras que otros grupos del movimiento de izquierda turco y el KUK (Libertarios Nacionalistas del Kurdistán) también se unieron a nuestra organización. Nuestra lucha también llevó a una desintegración de otras estructuras.

En 1978 distribuimos el borrador del programa de nuestra organización. En aquel momento nos encontrábamos en Elazığ y nos dijeron que leyéramos y nos concentráramos en el borrador del programa. Esperábamos que el programa nos condujera a una forma diferente de trabajo. El borrador del programa no fue entregado a un círculo amplio, éramos pocas personas. Por otro lado también trabajamos por buscar información sobre otros movimientos y partidos revolucionarios de otros países. Tras leer el borrador nos dirigimos a realizar el congreso.

No estaría mal decir que nuestro movimiento vivió un refulgor en 1977, y que alcanzamos sumar mucha más gente, hasta ser un movimiento de masas en 1978. Algunos compañeros nombraron a los delegados y decidieron reducir su número de participación debido al notable problema de seguridad, que era un obstáculo para la participación de más personas en el congreso. Fueron solo algunos representantes de las regiones que asistieron al congreso, un grupo de 23 ó 24 personas. Con gran entusiasmo y  voluntad de servir a las órdenes del movimiento, yo y  los camaradas Cuma y Hüseyin Topgider, fuimos al congreso como delegados de Elazığ. Estábamos haciendo lo que se nos decía que hiciéramos, este era el enfoque que se mostraba en la estructuración del personal y el sentido del deber. Algunos de nosotros se disociaron del movimiento porque no podían asumir el desafío.

Nuestro enfoque hacia los camaradas Haki Karer y Kemal Pir fue bastante diferente. Los tratamos con gran respeto y simpatía, por el hecho de que venían de Turquía y formaron parte de nuestro movimiento desde el principio, como camaradas mayores del líder. La influencia y el poder del líder fueron, sin duda particulares, para nosotros, pero estos dos camaradas también significaron mucho para nosotros. En nuestros debates, siempre mencionamos sus nombres y apreciamos sus roles principales en nuestro movimiento. A pesar de nuestra ideología contra los círculos primitivos-nacionalistas, los grupos socialistas y negacionistas nos acusarían continuamente de nacionalismo. A este respecto, estos camaradas dieron un ejemplo en nuestro movimiento. Todos encontramos la muerte del camarada Haki bastante difícil, particularmente que lo matara un agente provocador llamado Sterka Sor. Yo misma también lloré cuando vi sus carteles. Era significativo que el camarada Haki hubiera sido elegido como víctima, ya que era importante tanto para el pueblo kurdo como para el pueblo turco, y tenía un poder representativo que unía las luchas, las demandas y los anhelos. En este sentido, el objetivo de esta representación se consideró como un peligro dirigido al camarada más cercano del líder. Este incidente trajo consigo la necesidad de enfrentar una pelea más férrea. Con el enfoque determinante del líder, se creó una organización en Kurdistán.

Fuimos al congreso en un autobús. En el camino hacia allí, paramos a descansar en Maden. Cuando llegamos, un camarada nos estaba esperando. Cuma y yo nos dirigimos a la casa donde Öcalan nos esperaba. Estaba sentado con algunos libros frente a él.

Nos preguntó sobre nuestros preparativos y si habíamos leído el borrador del programa o no. Kesire, el líder, la camarada Cuma y yo fuimos al congreso en un taxi. En el camino, el líder preguntó sobre los pueblos por los que pasamos en nuestra ruta. Si no me equivoco, el conductor era el camarada Seyfettin, alguien de la familia Zoğurlu. Kesire no dijo una sola palabra, mientras Cuma algunas veces respondía las preguntas del líder. Algunos otros camaradas ya estaban allí cuando llegamos al pueblo de Fis. Los otros vinieron después de nosotros y el Congreso comenzó oficialmente después de que todos estuviéramos allí.

Por supuesto, no conocíamos a todos los delegados en ese momento. El líder, Hayri, Mazlum, Abbas, Fuat, Davut, Resul Altınok, Mehmet Turan, Mehmet Şener, Ferzende Tahaç, Baki, Ali Gündüz, estaban todos allí. Karasungur no estaba allí. Fatma y yo fuimos las únicas mujeres que asistimos al congreso. El líder le pidió a Hayri que presidiera el consejo. Hizo el discurso de apertura, en el que hizo una evaluación sobre el propósito y los objetivos de nuestro movimiento y explicó los motivos de la necesidad de trabajo y  organización. Tras su evaluación, fue leído y revisado el borrador del programa. Mazlum, Hayri y otros camaradas expresaron sus opiniones sobre algunos temas. Luego, todo el programa se discutió al detalle. Todo estaba siendo leído y visto con gran atención. Podías respirar un ambiente de gran experiencia y responsabilidad. Podías sentir la responsabilidad que parecía ser cada vez más pesada. Percibíamos que la revolución no iba a ser fácil y debía ser dirigida con gran paciencia y atención. Todos los delegados de todas las regiones hablaron sobre los trabajos en sus regiones.

Nuestro movimiento mantuvo un enfoque autocrítico desde el principio. Durante el congreso, tuvo lugar un debate sobre los factores, elementos, estructuras y personas que constituían un obstáculo en las áreas de lucha. El debate se centró en el tratamiento de estos obstáculos y en el tratamiento que se les debía dar. Muchos camaradas dijeron que no se consideraban aptos para ser elegidos en las elecciones de la administración central. Algunos propusieron a Mazlum, Hayri y Cuma, mientras que Şahin se propuso a sí mismo, a lo que el líder respondió “tal vez”. Más tarde se decidieron los nombres, que consistían en el líder, Karasungur y Şahin. Nos dijeron que la dirección central se ampliaría en otra reunión. El grupo a cargo de la administración fue determinado y más tarde ampliado en la reunión de abril. El debate sobre el nombre no duró mucho y no hubo muchas propuestas presentadas. El Partido Comunista también estuvo entre las propuestas, pero luego se decidió sobre el Partido de los Trabajadores de Kurdistán. En el discurso de clausura, el líder evaluó los resultados del congreso, que duró dos días. Todos volvimos a nuestras áreas después de la reunión.

Al día siguiente volvimos a Elazığ con la emoción del congreso y los deberes y responsabilidades que asumimos. No mencionamos mucho sobre el congreso y lo mantuvimos en secreto. Tras el conbreso comenzó a desarrollarse un vívido e intenso período de trabajo. Nuestros preparativos se hicieron públicos durante el Newroz. Fue en la región de Elazığ, en particular, donde se dio una respuesta a la masacre de Mara, que fue apoyada principalmente por los círculos fascistas de Elazığ. El Estado estaba haciendo preparativos para provocar otras masacres similares en Sivas, Elazığ, Bingöl, al crear un conflicto aleví-sunita. Comenzamos a movernos antes de que lo hicieran ellos.

Eligieron Maras como un eslabón débil y usaron el conflicto aleví-sunita ya existente en esa región. Además, la masacre fue una respuesta al nacimiento de un terreno que conduce a la organización, la unidad, el despertar y la voluntad común del pueblo kurdo. La masacre tuvo como objetivo intimidar a nuestro movimiento. Si hubiesen podido encontrar otra base y hubiéramos fallado en tomar precauciones y responder a ella con nuestra lucha, es posible que hubieran intentado hacer lo mismo en otros lugares también.

Tenía una responsabilidad regional en la organización, estaba participando en el comité regional. A principios de 1978, me quedé en Bingöl durante un tiempo, antes de llegar a Elazığ, donde permanecí hasta el congreso. Después del congreso, me asignaron trabajos de propaganda y agitación, predominantemente en Antep y luego en Elazığ. Estábamos produciendo nuestros documentos de alerta, folletos y otros medios de propaganda y agitación, y los enviamos a otras regiones. Me quedé en Elazığ y participé activamente en los trabajos hasta que fui arrestada.

Nuestro propósito era declarar el congreso con un acto expansivo dirigido a centros reaccionarios, particularmente algunas estructuras tribales que aplicaban una intensa presión sobre la gente. Sin embargo, retrasamos nuestro acto debido al arresto de algunos de nosotros. Solo el personal principal conocía el congreso, pero lo mantuvo en secreto dentro de la organización. Aun así, otros sentían que estábamos avanzando hacia una nueva organización y estructuración.

 

Fuente: Firat News

 

Deja un comentario