
54 asistentes a una boda kurda en la localidad de Antep, de los cuales 29 eran niños, perdieron la vida a consecuencia de un ataque suicida. Se sospecha que el ataque fue llevado a cabo por el Daesh mediante kamikazes con edades comprendidas entre los 12 y 14 años. La mayoría de las víctimas murieron en el acto, los heridos de gravedad fallecieron posteriormente en el hospital. Todavía continúan heridas de gravedad unas 14 personas. Gran parte de las víctimas son miembros de la misma familia, así tenemos el ejemplo de una madre que perdió a su marido y a sus cuatro hijos. Esta madre declaró a los medios: «Uno de mis hijos sobrevivió, si hubiera muerto, me quitaría la vida».
Aunque el ataque suicida no ha sido reivindicado por ninguna organización, las autoridades turcas apuntan a la autoría del grupo yihadista. Comentaristas de los medios de información, opinan que los asistentes a la boda eran seguidores y militantes del HDP, y que probablemente el ataque haya sido perpetrado por Daesh, siguiendo una lógica similar a los ataques perpetrados en Ankara en Octubre de 2015 que se cobró la vida de 100 personas y el ataque perpetrado en Suruç, que mató a 34 jóvenes.
Desde los círculos kurdos culpan al gobierno del AKP de soportar y hacer la vista gorda a las organizaciones yihadistas, en Antep (Gaziantep), ciudad fronteriza con Rojava (Kurdistán sirio), ya que es una lugar que registra un tráfico constante de militantes extremistas apoyados por el gobierno turco. Miembros y parlamentarios del AKP fueron abucheados y expulsados del funeral de las víctimas con los gritos y consignas de «Erdogan, ¡¡asesino!!».
Desde la militancia kurda también se han vertido críticas sobre algunos medios internacionales por tegiversar los hechos cuando dejan de mencionar que el blanco del ataque fue una boda kurda. Mientras tanto la prohibición de difusión del ataque se ha implementado en los medios turcos.
Este ataque es visto por muchos como un acto de venganza por la liberación de Manbij de las manos del ISIS, liberación que protagonizaron las fuerzas kurdas. Otros, a través de los medios sociales afirman que es una respuesta al ataque de la guerrilla del PKK a una estación de policía de Elazig el 18 de agosto. Aunque fuentes estatales denunciaron la muerte de 3 policías, los informes y las fotografías sugieren que el número de víctimas fue mucho mayor. El PKK confirma la muerte de al menos 100 policías.