
Las fuerzas populares YPG e YPJ llevaron a cabo una resistencia épica durante más de 4 meses para liberar Kobane de las garras de la organización terrorista Estado Islámico, que había iniciado los ataques el 14 de septiembre de 2014. Acudieron personas de todas las partes del Kurdistán en apoyo a la resistencia de Kobane. Los civiles de Kobane fueron refugiados en el distrito de Suruç en la provincia de Urfa y otras ciudades han comenzado a regresar. Cerca de 70.000 personas de las 100.000 que se refugiaron en los campamentos de Suruç han regresado a Kobanê. Los suministros de ayuda humanitaria son cada vez más bajos. Enver Muslim explica que mientras que la ciudad se encuentra liberada, el frente de lucha continúa en tres áreas a las afueras de Kobane. Añadió que existe gran escasez de alimentos y de agua potable. «No hay leche para los niños, debido a la guerra los civiles no pudieron cultivar sus tierras este año. También estamos a falta de semillas para los cultivos y combustible».
‘Kobanê necesita apoyo internacional ‘
‘Los depósitos se vacían, la ayuda no está llegando a las personas’
Muslim declaró que el pueblo de Kurdistán del Norte había proporcionado la mayor parte de la ayuda durante los últimos 8 meses, pero que ahora se están agotando los depósitos y que el pueblo de Kobane ya no está recibiendo ayuda. Pidió más apoyo de las organizaciones internacionales y, en particular, la apertura de un corredor humanitario con la apertura de la frontera.

Dichos miembros han recordado que las fuerzas kurdas, apoyadas por los ataques aéreos de la coalición internacional consiguieron liberar a la ciudad de los ataques del Estado Islámico y que dicha resistencia no solo fue en beneficio de los 200.000 civiles desplazados a la fuerza sino también por todos los poderes democráticos del mundo. Los eurodiputados pidieron a los países miembros de la UE que proporcionen apoyo activo a la reconstrucción de Kobane en colaboración con la administración cantonal.