Miles de yezidíes, en su mayoría mujeres y niñ@s siguen bloqueados en las montañas de Sinjar, rodeados por los grupos yihadistas del EI. No reciben ningún tipo de ayuda humanitaria. La tragedia no sólo continúa sino que incluso se agrava.
No existe ningún acceso por vía terrestre. El corredor de seguridad abierto en Agosto pasado por los combatientes kurdos hacia Rojava fue clausurado en Septiembre después de llevarse a cabo un ataque con armamento pesado por parte de los enemigos de la humanidad.
Una vez tomada Sinjar, el 3 de Agosto pasado, centenares de miles de personas tuvieron que huir de sus hogares. Según fuentes yezidíes, alrededor de 5000 personas fueron masacradas y otras 5000 fueron secuestradas. Numerosas mujeres fueron violadas, vendidas y esclavizadas. Decenas de miles de personas fueron salvadas gracias al corredor abierto por l@s combatientes de las YPG y HPG. De momento los miembros del EI no han logrado dominar los montes de Sinjar, los cuales están defendidos por combatientes pertenecientes a las HPG (PKK).
Los civiles no reciben ningún tipo de ayuda a pesar de las inclemencias meteorológicas. El transporte aéreo es el único medio para conectar con esta población civil, la cual se siente totalmente abandonada a su suerte tanto por las autoridades iraquies como por los países occidentales.
Según una ONG yezidí que se ocupa de distribuir la ayuda, entre 10.000 y 12.000 civiles se encuentran actualmente en los montes de Sinjar, «el 85% de las familias no poseen tiendas de campaña y casi el 60% de los niños carecen de calzado» declaró Saïd Hasan Saíd, presidente del Movimiento por la Libertad y Democracia de los Yezidíes (TEVDA).
Un periodista kurdo, bloqueado también en las montañas de Sinjar afirmó que las personas que no pudieron huir están protegidas por combatientes kurd@s.
Estas personas viven en condiciones infra-humanas y necesitan de todo. Para el movimiento yezidí, es urgente abrir un corredor humanitario para salvar a los civiles o al menos proporcionar ayuda humanitaria, consistente sobre todo en ropa adecuada, tiendas de campaña para el invierno, víveres y combustible para la calefacción.



