La situación en Kurdistán Norte es muy tensa después de 3 días de protestas en solidaridad con la ciudad asediada de Kobanê.
Al menos 31 personas perdieron la vida debido a disparos efectuados tanto por la policía como por el ejército o la gendarmería e incluso por la actuación de grupos simpatizantes del EI ayudados por bandas fascistas.
El número de heridos asciende a 351, algunos de ellos graves, 1200 personas han sido detenidas, 60 de ellas encarceladas. El toque de queda permanece en 6 provincias kurdas. Las grandes ciudades turcas también fueron escenarios de manifestaciones violentamente reprimidas (Istanbul, Ankara, Izmir, Adana…). En algunas de ellas (Istanbul) se dieron actos de linchamiento en contra de los manifestantes.
En Dargeçit, provincia de Mardin ,el ejército turco utilizó fuego real, hiriendo gravemente a 7 personas, entre ellas el alcalde de dicha localidad. El día anterior (miécoles 8, 2 personas fueron muertas por disparos efectuados por la gendarmería.
En Cizre, provincia de Sirnak, la policía a su vez utilizó también fuego real, hiriendo a más de 20 personas, algunas de ellas muy graves.

Varios soldados de origen kurdo han desertado y se han incorporado a las protestas.
En Nusaybin, área fronteriza con Qamisli, un menor murió y 13 personas fueron heridas por disparos del ejército turco.
Es de destacar que en la violenta represión de estas protestas populares participan partidarios de las hordas yihadistas junto a grupos fascistas, ambos amparados por la propia policía turca. En la ciudad de Antep, 4 manifestantes kurdos fueron asesinados de forma salvaje con hachas y espadas mientras que 20 de ellas fueron gravemente heridas. Los locales del DBP en la zona fueron destruidos y posteriormente incendiados.
Según testigos locales la propia policía colaboró en esos brutales ataques.
La Federación Internacional de DD.HH (FIDH) ha condenado el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades turcas, por su parte AI ha exhortado al gobierno turco a actuar de forma «razonable» para evitar la escalada de violencia.

